Historia de Massalfassar

PRINCIPIOS

La historia de Massalfassar, se remonta al siglo XI, cuando en un cruce de caminos un hombre de nombre Hassan construyó en un hostal de nombre Ménçel Açén o Maçalfaçén y con el paso del tiempo, el hostal se convertiría en pueblo y sus tierras en nuestro término municipal.

Después de la reconquista de Valencia, y tal como nos cuenta el Llibre del repatiment, la alquería de Massalfassar y junto con otras fueron asignadas a ciudadanos de Barcelona, hablando concretamente de Massalfassar, sabemos que fue donada a un hombre llamado Doménec, que era de Barcelona.

 

AÑOS POSTERIORES

Durante los posteriores años, el territorio de Massalfassar fue pasando de padres a hijos dentro de la familia Dalmau, como Berenguer Dalmau o Antic de Codinacs, poco antes de morir este último, pactó con su cuñada, Joana Ripoll, la cesión de Massalfassar.

En el año 1379 Joana Ripoll, vendió Massalfassar a Bernat Roca, este señor murió el año 1382 y sus herederos decidieron vender el término a Llop de Letxa que lo poseyó hasta su muerte en 1407, esta época fue de larga estabilidad económica y señorial.

En 1407, después de la muerte de Llop de Letxa, el término de Massalfassar pasó a su hijo Pere de Lletxa, en este año Massalfasssar contaba con 29 casas, siendo estos algunos massalfassaines de la época: Bernat Cavaller, Ximén Ervàs, Cliement d'Abellà, Bartomeu Samel, entre otros.

El año 1411, Pere de Letxa debido a las deudas se vio obligado a vender el término de Massalfassar a Jaume Pla y este lo vendió al poco tiempo a Jaume de Centelles.

En el año 1451, el dueño de Massalfassar era García de Lloris, un caballero que tuvo serias dificultades para mantener el pueblo debido a la crisis rural de la época e incluso se vio inmerso en varios procesos judiciales aunque salió indemne de ello ya que tenemos noticias suyas de los años 1457 y 1458 estableciendo nuevos vasallos y en 1459 seguía viviendo en Massalfassar.

 

DECADENCIA Y RESURGIMIENTO

Durante los siguientes años fueron unos años de malas cosechas y si a esto le añadimos la epidemia de peste negra, la población de Massalfassar se vio muy diezmada hasta tal punto de que en 1469 solo residían 9 familias en el pueblo.

El siglo XVI fue, sin duda alguna, el mas oscuro de la historia del pueblo por la ausencia de archivo local i parroquial, la inexistencia de un notario y el apartamiento de los principales caminos, esto lo convierte en un siglo poco documentado.

Durante el siglo XVII la población prosperó y el pueblo llegó a albergar 20 familias, durante este siglo llegaron también las primeras generaciones de las familias de hoy en día (Fenollosa, Margaix, Barres. . .)

El siglo XVIII, fue un periodo de prosperidad para el pueblo a pesar de la guerra de sucesión que tuvo lugar en Valencia, con la consiguiente abolición de los fueros y la subida de impuestos en todo el territorio Valenciano. Durante la guerra Massalfassar, pueblo australita como el resto de la comarca fueron acogidos soldados portugueses que acamparon en el término municipal.

 

DESPUÉS DE LA GUERRA

Después de la guerra muchos fueron los valencianos que tuvieron que huir hacia Cataluña por el periodo de hambruna que había en Valencia en el año 1708 aunque el 1711 sería peor por las malas cosechas y el bloqueo inglés de los puertos Valencianos.

En 1714 y para celebrar la firma del tratado de Utrecht que significaba el fin de la guerra el señor de Massalfassar sufragó el coste de una campana para la iglesia bautizada por el párroco de Massamagrell y siendo el padrino Don Agustín Sobregondi Ferrís. También cabe mencionar que el escultor valenciano más célebre de la época, Don Lleonard-Juli Capuz eligió Massalfassar para instalar su segunda residencia.

Durante la primera parte del siglo XVIII Massalfassar tuvo un crecimiento económico y demográfico sin precedentes hasta el punto de que se llegaron a alcanzar los 467 habitantes en el año 1787.

En 1784 hubo una epidemia de malaria y en Massalfassar, que contaba en esa época con 476 habitantes, fueron afectados 183, la mayoría madres de niños pequeños por lo cual se disparó la mortalidad infantil, se creía que la epidemia venía por el agua estancada de la marjal por lo que se drenó y se plantó de viñas.

En el año 1785, es cuando se escenificó la lucha anti feudal en el pueblo siendo muchos los campesinos que protestaron en contra del diezmo (10% de las cosechas) entre los que estaban: Miquel Dies de Miquel, Joan Margaix major, Roc Margaix, Vicent Fontestad, Vicent Garibo, Joan Sansó major, Llorenç Fenollosa, Josep Barres de Vicent. . . que junto con otros labradores de Massamagrell, Rafelbunyol y Albuixech actuaron judicialmente en contra de los cánones de la catedral que pretendía controlar mas estrechamente la cosecha de melones que eran muy cotizados en la época.

En 1786, de los 464 habitantes, 100 personas desarrollaban algún quehacer: 80 jornaleros, 12 labradores, 5 artesanos, 2 criados y 1 capellán. Lo que significa que el 80% de la población era relativamente pobre y que los hombres tenían que trabajar de jornaleros porque no podían vivir sólo lo de sus tierras.

 

PRINCIPIOS S.XIX

A principio del siglo XIX, siendo señor de Massalfassar Tomás de Valeriola coincidió con un estancamiento del comercio marítimo. Este mismo hombre fue el primero que mantuvo el sueldo de un maestro para el pueblo por primera vez en su historia. Después de morir heredó todo su patrimonio su sobrina Pasquala Valeriola, condesa (y luego duquesa) de Almodóvar.

Ellos fueron los primeros afectados por la crisis de 1800 cuando cayeron los precios de la seda y del trigo ya que el mercado Americano terminó en manos de los Ingleses después de la independencia de las colonias y por si fuera poco España fue invadida por Napoleón Bonaparte que ocupó Valencia en 1812-1813 y vació la mayor parte de las reservas de comida de la comarca al mismo tiempo que los ingleses bloqueaban los puertos y provocaron el hambre y la muerte.

El trienio liberal de 1820-1823 terminó con la invasión de un ejército absolutista Francés que restauró el antiguo régimen e Ildefonso Diez, señor de Massalfassar (marido de Pasquala Valeriola) se vio forzado a exiliarse en Londres.

En el año 1826, preocupados por el analfabetismo de la población, los ediles de Massalfassar decidieron construir una escuela de titularidad profesional, pero se encontraron con el problema de falta de dinero del Ayuntamiento resultando insuficiente también la ayuda económica por parte de la señoría.

Cuando Pasquala Valeriola murió, dejo todas sus propiedades a una fundación, al mismo tiempo que se consolidó la revolución liberal, se formaron los primeros consistorios liberales (el de Massalfassar fue adscrito al partido judicial de Sagunto en 1836), se expropiaron y fueran vendidas buena parte de las tierras dl clero y se suprimieron definitivamente las señorías territoriales en el año 1837.

A partir de ese momento Massalfassar contaba con su propio termino municipal, coincidiendo con los límites de la antigua señoría de los Valeriola y habitado por 502 habitantes según el censo de 1842, también fueron nombrados 2 guardias municipales para que hicieran guardia por el término (hasta este momento nunca había habido una guardia rural) que se limitaría a los meses de verano, cuando se recogían las cosechas.

Durante las décadas centrales del siglo XIX  estaba empezando una gran aceleración del paisaje agrícola y social  la huerta, caracterizada por el empequeñecimiento de las grandes propiedades eclesiásticas, la consolidación de la propiedad privada capitalista, la consolidación de los arrendamientos históricos , el endeudamiento tolerado de los labradores por parte de los arrendadores, la intensificación de cultivos, la introducción de nuevos fertilizantes y la orientación mercantil de gran parte de las cosechas. El capitalismo valenciano seria, fundamentalmente, un capitalismo basado en la agricultura de exportación.

 

LA ESCUELA. EL AGUA Y LOS CULTIVOS

Una novedad es la escuela, poco importante ya que solo acudían 16 niños del pueblo, el Ayuntamiento de Massalfassar fue sancionado reiteradamente durante todo el siglo por no remunerar a los maestros de la escuela.

Sabemos que en aquella época, la disponibilidad de agua era limitada para la época, ya que venía de sur a norte y muchas veces no llegaba al término municipal, por eso muchos alcaldes de los alrededores escribieron a la Diputación de Valencia proyectos de ordenación de riego el 24 de marzo de 1846.

Durante los años siguientes, los productos labrados en la huerta variaron de las moreras a los olivos, patatas, cebollas, naranjas, arroz, el melón. . .

A pesar de la expansión económica comarcal, hubieron periodos de turbulencias políticas y sociales como el sexenio revolucionario, el derrocamiento de Isabel II, la primera república (democrática pero mal organizada) y una segunda guerra Carlista lo que restauró la monarquía en la persona de Alfonso XII.

En febrero de 1878 y coincidiendo con unas fuertes heladas, se extendió una revuelta popular por toda la comarca que cesaron el suministro de alimentos y recogida de basuras en Valencia, por el entonces gobernador civil de la provincia, don Leandre Pérez, mandó detener, a modo de ejemplo a los alcaldes de Alboraya y Almacera por no poder detener las revueltas al mismo tiempo que algunos instigadores quemaron las barracas de algunos esquiroles que sí que llevaron verduras a Valencia, en Massalfassar la huelga de 1878 se manifestó como terrorismo ferroviario ya que se intentó sabotear el tren de Barcelona y hacerlo descarrilar, interrogados los alcaldes de Albuixech y Massalfassar (ya que la estación era compartida), el de Albuixech contestó que era competencia de Massalfassar ya que la estación estaba situada en el término, y este respondió que habiendo echo las investigaciones pertinentes no se pudo demostrar la autoría de los hechos.

En el año 1880, Massalfassar tenía 694 habitantes pero nos obstante seguía habiendo un nivel muy alto de analfabetismo, deficiencias higiénicas y mortalidad infantil y  durante años, el vicario del pueblo tuvo que hacer misa en una casa particular porque la iglesia amenazaba con derrumbarse, mientras tanto la epidemia de cólera de 1885 mató a 62 personas en poco menos de dos meses, siendo la primera víctima Josep Fontelles (1 año y 5 meses de edad) el 30 de mayo y la ultima, Ramón Barres (11 meses de edad), el 28 de julio.

En el año 1888 el arquitecto diocesano confeccionó el proyecto de reconstrucción del templo y poco después, en 1892 fue reconstruido el cementerio.

El año 1891 fue restaurado el sufragio universal hecho que dio esperanzas a los republicanos de obtener un diputado en la Capital y en efecto, el escritor Vicente Blasco Ibáñez fue elegido ara Valencia en 1898, en esa época Massalfassar tenía ya 850 habitantes y las obras de la iglesia seguían lentamente (no acabarían hasta 1906).

En 1906, la fábrica de luz de Meliana, proporcionaba energía eléctrica a 33 municipios de L’Horta Nord por medio de una máquina de vapor, por aquel entonces dominaba la política local Vicent Sansó que entre muchas otras cosas, impulsó las obras del alcantarillado de la Calle Mayor para intentar sofocar la escasez de salarios provocada por la sequía del 1908-1912.

En 1910 y por motivos de la sequia, propició la aparición de norias de tracción animal para sacar el agua del subsuelo mientras que en 1915 se inauguró el pantano de Buseo en la serranía del Turia, poco después se mandó arreglar el camino que llevaba a la estación y se instalaron también farolas eléctricas para iluminar el camino, también en el mismo año, se puso en marcha el motor de la forana que sacaba del subsuelo 3.000 litros de agua confeccionándose también la primera junta de regantes.

 

PROSPERIDAD

En 1917 el Dr. Eloy García, abrió una consulta en el pueblo, cabe destacar su labor en la epidemia de gripe de 1918.

La década de 1920 fue un tiempo de relativa prosperidad y de obras públicas en todo el territorio, (carreteras, pantanos. . .) en muchos pueblos se construyeron escuelas publicas, alcantarillas, lavadores. . . pero en Massalfassar los jefes del partido dejaron pasar la oportunidad y dejaron el pueblo relativamente estancado, el único proyecto digno de mención fue la edificación de una escuela pero al final el proyecto no se ejecutó.

Las iniciativas privadas tuvieron más éxito que las públicas, en el año 1925 se construyó en Massalfassar la primera industria química que daría trabajo durante años a decenas de trabajadores, Rogelio Miranda (el propulsor de la fabrica), sería el primer habitante del pueblo en comprar un automóvil, al mismo tiempo se ultimaban los detalles para constituir la nueva sociedad de regantes del Torrubero.

En el año de 1931, Massalfassar tenía 1.131 habitantes, consolidándose como un pueblo tradicional de labradores poco politizado en relación con la ciudad de Valencia o de los pueblos colindantes, aunque la primera generación de jóvenes alfabetizados empezaba a interesarse por la política y muchos de ellos simpatizaban las ideas republicanas sobre la importancia de la igualdad social y la educación pública.

En tiempo de república (1931-1936), el Ayuntamiento estuvo presidido por Llorenç Castelló y una de las primeras cosas que hizo fue auditar las cuentas de las cuentas municipales, cosa que impulsó la expedientación del alcalde y el teniente de alcalde de la dictadura (Antoni Pedro y Ximo Díez respectivamente) por cargar a las arcas públicas 2.520 pesetas en facturas indebidas (adquisición de un sello para el partido y las dietas de un viaje realizado a Madrid). De todas formas, la reinstauración de la democracia no fue el hecho más relevante en Massalfassar, sino la constitución de la sociedad del pozo del Pistolero constituida por 119 socios.

 

GUERRA CIVIL Y ACTUALIDAD

La Guerra Civil (1936-1939) no causó un gran impacto en el pueblo por la escasa politización del mismo antes nombrada y como en todos los pueblos la revolución social desató la destrucción de imágenes del templo, la improvisación sindical, el envío de soldados al frente, la preocupación por el abastecimiento racionado de alimentos o la acogida de refugiados. . ., pero sin hechos ni sucesos remarcables.

Durante la postguerra, el trabajo agrícola ocupaba a casi la totalidad de la población del pueblo, cabe destacar la inauguración en 1944 del pantano de Benagéber o del generalísimo, que garantizaba el abastecimiento de agua en las comarcas del Camp de Turia y de L’Horta Nord.

Aparte de los labradores en Massalfassar había cuatro vecinos dedicados a la cestería, cuatro pintores, un carpintero, un herrero, tres mecánicos y un electricista. Y el pequeño comercio estaba representado por cuatro carnicerías, horno, tres barberías y una sastrería, aparte también estaba la escuela, atendida por dos maestros y en el sector sanitario trabajaba el médico de toda la vida, don Eloy García, su hijo Eloy que era el practicante y el enfermero Vicent Frechina.

En 1945, el pueblo tenía 289 casas, cuando el Ayuntamiento proyectó unas escuelas públicas  de nueva planta, también fue elaborado un plan general de ordenación urbana que cuadriculaba sobre el papel el entorno del pueblo con calles rectilíneas y organizadas. Y debido a la falta de combustible, por el aislamiento internacional que sufrió el régimen, las bicicletas se convirtieron en el medio de transporte habitual de la época habiendo matriculadas 81 bicicletas en 1946, 185 en 1950 y 367 en 1956.

La postguerra será recordada en Massalfassar por el mercado negro que funcionaba paralelamente con el oficial y generaba grandes beneficios para los estraperlistas. En este sentido, la parada de tren era uno de los puntos más activos de este mercado ilegal.

Durante la década de 1950 y coincidiendo con el fin de la autarquía, empezó un periodo de gran crecimiento económico y el Ayuntamiento decidió entonces pavimentar las principales calles del pueblo ya que en esa época ya habían matriculados en el pueblo dos coches, tres motos y tres camiones.

Durante la década de 1970, el pueblo empezó a consolidarse industrialmente gracias a la fábrica de plásticos Plexi al mismo tiempo que la agricultura quedaba relegada a un segundo plano, mas en una actividad secundaria o en una dedicación a tiempo parcial.

Con la recuperación de la democracia, y con la llegada del referéndum sobre la Constitución Española de 1978, 882 personas votaron a favor de la constitución, 84 votaron en contra y 44 votaron en blanco. Massalfassar se vio obligado a modernizarse, hasta llegar al sitio donde está ahora.

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